«CUANDO JUGAR DEJA DE SER UN JUEGO» es una novedosa herramienta que surge como propuesta para ayudarnos, como familias y profesionales, a comprender mejor el mundo de los videojuegos y a saber cómo acompañarlo.

No buscamos alarmar ni señalar a los videojuegos como el problema. Proponemos mirar más allá del tiempo de juego y detenernos en lo que puede estar ocurriendo detrás de la pantalla, para descubrir aquello que no se ve en el primer clic y poder estar así desde la cercanía y el conocimiento.

Profundizamos en lo que llamamos patrones oscuros, para
aprender a identificarlos y entender de qué manera muchos juegos están diseñados para atrapar la atención, fomentar el gasto o dificultar que dejemos de jugar. Hablamos de compras dentro del juego, de las conversaciones que se dan en los chats, de los estereotipos de género y de raza que aparecen en muchos contenidos. Ofrecemos otras formas de juego más saludables, más conscientes y seguras. 

Tenemos en cuenta que, en muchas ocasiones, utilizamos el juego como refugio, un espacio al que acudimos para desconectar o escapar de aquello que nos preocupa. Queremos abrir espacio a la reflexión sobre para qué jugamos y qué lugar ocupa el videojuego en nuestro día a día.

Queremos acercarnos al mundo del videojuego desde dentro, con curiosidad y pensamiento crítico. La idea no es dejar de jugar, sino poder disfrutar del juego sin que se convierta en una dependencia que impacte en el adecuado desarrollo y bienestar.

CON LA COLABORACIÓN DE